HORA LLEGADA: 22.30h Hotel The Mirage (Las Vegas)
VISITAS: Las Vegas.
Distancia Recorrida a Pie y en Bus: 23km (14mi)
Eran las 7.30h, más tarde de lo habitual, y nos despertamos en la habitación del gran hotel The Mirage, en Las Vegas, era como un sueño, y sabíamos que íbamos a pasar un día entero disfrutando de la ciudad del pecado, admirando sus hoteles, sus casinos, sus espectáculos..., así que nos levantamos, nos preparamos y nos pusimos en marcha.

Lo primero que hicimos fue buscar un sitio para desayunar no muy caro por los alrededores del hotel, ya de paso nos hicimos unas fotos por la zona disfrutando de los edificios de los hoteles The Mirage y The Venetian. Acabamos desayunando en un Subway cercano.
Justo enfrente del hotel Treasure Island, al lado del nuestro, se encontraba una de las paradas del bus que recorría toda la avenida The Strip de norte a sur y viceversa, compramos un bono de un día y nos dirigimos al sur hacia el famoso cartel de bienvenida a la ciudad.



El bus nos dejó junto al hotel Mandalay Bay, el primero por la parte sur del Strip, y tuvimos que andar 45 minutos más al sur para llegar al cartel, eran más de las 10 de la mañana y hacía un calor sofocante... ¡y nosotros sin agua!
Por fin llegamos al famoso cartel "Welcome to fabulous Las Vegas Nevada", que te da la bienvenida al Strip por la parte sur de la ciudad, situado junto al Aeropuerto McCarran, sin duda era otro de los momentazos de nuestro viaje a EEUU, estábamos en uno de los lugares más fotografiados del planeta.

Junto al cartel se encontraba un trabajador voluntario, que a cambio de propinas, te hacia unas fotos en el lugar, era una buena forma de evitar la aglomeración de gente y que todo el mundo pudiera tener una foto en condiciones con el cartel.
Hicimos la cola y en breve conseguimos hacernos unas fotos para el recuerdo, sin duda, de lo más especial del viaje.
Regresamos caminando de nuevo por el Strip hacia el norte, otra buena caminata nos esperaba con más de 30ºC, se notaba que estábamos en mitad del desierto de Nevada.

Por el camino, con el hotel Mandalay Bay al fondo, nos encontramos una de las muchas capillas que existen en Las Vegas para poder casarse, parecía de película, justo al lado, paramos en una gasolinera a comprar agua antes de seguir nuestro camino.
Tras pasar junto al Mandalay Bay, llegamos al Hotel Luxor, con forma de pirámide egipcia, sin duda espectacular y atractivo, varias estatuas de faraones adornaban su zona exterior.




Al fondo pudimos ver el también famoso Monorail de Las Vegas, un tren suspendido sobre una vía en el aire, que recorre parte del Strip, y que es un atractivo turístico en la ciudad.

A continuación llegamos al gran Hotel Excalibur, un espectacular edificio con forma de castillo medieval y de gran colorido.


Enfrente del Hotel Excalibur, con entrada fuera del Strip, se situaba el MGM Grand Hotel, famoso también por su aparición en alguna película, no llegamos a acercarnos por no cruzar la avenida.
La última parada la hicimos en el Hotel New York New York, justo al lado del Excalibur cruzando la avenida Tropicana, la fachada de este hotel era espectacular, con una montaña rusa funcionando delante suya, con la silueta de edificios de la ciudad de Nueva York, y una gran estatua de la Libertad dando la bienvenida.

Aquí hicimos una parada y entramos en su interior, donde vimos su gran casino, paseamos por su enorme centro comercial y compramos unos souvenirs.




Seguíamos alucinando con todo lo que estábamos viendo, era todo enorme, grandioso, y super conocido, miraras donde miraras siempre tenías una fotografía para hacer, los hoteles no solo eran hoteles, sino grandes casinos, centros comerciales y centros de ocio, eran megaconstrucciones dedicadas al entretenimiento y la diversión.
Ya un poco cansados, decidimos coger de nuevo el bus, y dirigirnos al norte de la ciudad, a la animada Fremont St.
Íbamos buscando un rastro famoso, pero al final sólo encontramos una gran calle comercial con muchas tiendas, casinos y restaurantes, y una atracción llamada Fremont Street Experience con la que atravesabas la calle en las alturas enganchado a una cuerda con arneses.
Estaba muy animada la calle, así que hicimos unas compras y paramos a comer dentro de un casino, comimos bastante bien y lo completamos con unos postres bastante curiosos dentro del casino.




Al terminar volvimos para atrás y cogimos de nuevo el bus en dirección sur hacia nuestro hotel.

La zona donde estaba Fremont Street daba un poco de respeto, ya que se encuentra en los suburbios de Las Vegas un poco alejada del centro.
En el trayecto de vuelta pasamos junto a otro hotel bastante famoso y que se ve desde cualquier punto de la ciudad, la torre más alta de Las Vegas, el Hotel Stratosphere, famoso además por sus atracciones en las alturas.
Estuvimos descansando un rato en el hotel, y sobre las 5 de la tarde nos pusimos el bañador y bajamos a la bonita piscina del Hotel The Mirage a pasar las horas de calor del desierto de Nevada.
A la piscina no le faltaba ningún lujo, con hamacas y una toalla para cada usuario, con una cascada de agua en el centro, y con una piscina pequeña de agua caliente con hidromasaje, se estaba super bien y fue un momento que deseábamos que nunca acabara, ¡nos estábamos bañando en la piscina de un lujoso hotel casino de Las Vegas!

Tras pasar un agradable rato en la lujosa piscina, subimos de nuevo a la habitación a ducharnos y arreglarnos, íbamos a pasar la última noche en la ciudad del pecado, visitaríamos por dentro algunos de los hoteles más famosos de Las Vegas.
Comenzamos nuestro paseo especial por Las Vegas Boulevard cruzando la avenida hacia el impresionante Hotel The Venetian, el más grande de la ciudad, caracterizado por recrear la ciudad de Venecia, sus edificios más famosos, y por ofrecer al público un paseo en góndola simulando de una manera increíble los famosos canales venecianos.

Primero disfrutamos de sus exteriores aprovechando que aún no había anochecido, con el puente Rialto, la Torre de San Marcos y el Palacio Ducal.

Después entramos y pudimos admirar la recreación exacta de la ciudad de Venecia, con sus calles, canales, la Plaza de San Marcos... y dimos una vuelta por su enorme casino.



Salimos perplejos del Hotel The Venetian, era impresionante, sin duda el mejor de Las Vegas, y nos dirigimos al sur por el Strip. Había muchísima gente por la calle, ya había anochecido y la sensación ahora era ya de estar en la famosa avenida iluminada de la ciudad del pecado, miles de carteles, coches, tiendas, casinos, figurantes callejeros...

Íbamos atravesando hoteles y casinos famosos, como el Harrah's, el Flamingos, el Bally's, y llegamos después de un rato andando al hotel París Las Vegas, caracterizado sin duda por la enorme réplica de la Torre Eiffel que hay en su exterior.



Decidimos entrar y descubrimos que por dentro simulaba a la perfección las calles de París, era precioso, también visitamos su gran casino y centro comercial.



Estábamos ya bastante cansados y hambrientos después de 2 horas paseando por Las Vegas Boulevard, pero teníamos enfrente el Hotel Bellagio y no podíamos irnos sin verlo, sin duda el hotel más famoso de todos, protagonista principal en la película Ocean's Eleven.
Paseamos por su planta baja, su gran casino y descubrimos que era un hotel muy lujoso pero no nos llamó la atención tanto como otros.




Era ya bastante tarde y al día siguiente nos esperaba una ruta bastante larga en coche, así que, aunque teníamos ganas de entrar en el Caesars Palace, lo omitimos, paramos a comer en un McDonalds junto al hotel The Venetian y en seguida nos subimos a descansar a la habitación.

Lo primero que hicimos fue buscar un sitio para desayunar no muy caro por los alrededores del hotel, ya de paso nos hicimos unas fotos por la zona disfrutando de los edificios de los hoteles The Mirage y The Venetian. Acabamos desayunando en un Subway cercano.
Justo enfrente del hotel Treasure Island, al lado del nuestro, se encontraba una de las paradas del bus que recorría toda la avenida The Strip de norte a sur y viceversa, compramos un bono de un día y nos dirigimos al sur hacia el famoso cartel de bienvenida a la ciudad.
El bus nos dejó junto al hotel Mandalay Bay, el primero por la parte sur del Strip, y tuvimos que andar 45 minutos más al sur para llegar al cartel, eran más de las 10 de la mañana y hacía un calor sofocante... ¡y nosotros sin agua!
Hicimos la cola y en breve conseguimos hacernos unas fotos para el recuerdo, sin duda, de lo más especial del viaje.
Por el camino, con el hotel Mandalay Bay al fondo, nos encontramos una de las muchas capillas que existen en Las Vegas para poder casarse, parecía de película, justo al lado, paramos en una gasolinera a comprar agua antes de seguir nuestro camino.
Al fondo pudimos ver el también famoso Monorail de Las Vegas, un tren suspendido sobre una vía en el aire, que recorre parte del Strip, y que es un atractivo turístico en la ciudad.
A continuación llegamos al gran Hotel Excalibur, un espectacular edificio con forma de castillo medieval y de gran colorido.
Enfrente del Hotel Excalibur, con entrada fuera del Strip, se situaba el MGM Grand Hotel, famoso también por su aparición en alguna película, no llegamos a acercarnos por no cruzar la avenida.
Aquí hicimos una parada y entramos en su interior, donde vimos su gran casino, paseamos por su enorme centro comercial y compramos unos souvenirs.
Seguíamos alucinando con todo lo que estábamos viendo, era todo enorme, grandioso, y super conocido, miraras donde miraras siempre tenías una fotografía para hacer, los hoteles no solo eran hoteles, sino grandes casinos, centros comerciales y centros de ocio, eran megaconstrucciones dedicadas al entretenimiento y la diversión.
Ya un poco cansados, decidimos coger de nuevo el bus, y dirigirnos al norte de la ciudad, a la animada Fremont St.
Íbamos buscando un rastro famoso, pero al final sólo encontramos una gran calle comercial con muchas tiendas, casinos y restaurantes, y una atracción llamada Fremont Street Experience con la que atravesabas la calle en las alturas enganchado a una cuerda con arneses.Estaba muy animada la calle, así que hicimos unas compras y paramos a comer dentro de un casino, comimos bastante bien y lo completamos con unos postres bastante curiosos dentro del casino.




Al terminar volvimos para atrás y cogimos de nuevo el bus en dirección sur hacia nuestro hotel.
La zona donde estaba Fremont Street daba un poco de respeto, ya que se encuentra en los suburbios de Las Vegas un poco alejada del centro.
En el trayecto de vuelta pasamos junto a otro hotel bastante famoso y que se ve desde cualquier punto de la ciudad, la torre más alta de Las Vegas, el Hotel Stratosphere, famoso además por sus atracciones en las alturas.
A la piscina no le faltaba ningún lujo, con hamacas y una toalla para cada usuario, con una cascada de agua en el centro, y con una piscina pequeña de agua caliente con hidromasaje, se estaba super bien y fue un momento que deseábamos que nunca acabara, ¡nos estábamos bañando en la piscina de un lujoso hotel casino de Las Vegas!

Tras pasar un agradable rato en la lujosa piscina, subimos de nuevo a la habitación a ducharnos y arreglarnos, íbamos a pasar la última noche en la ciudad del pecado, visitaríamos por dentro algunos de los hoteles más famosos de Las Vegas.
Primero disfrutamos de sus exteriores aprovechando que aún no había anochecido, con el puente Rialto, la Torre de San Marcos y el Palacio Ducal.
Después entramos y pudimos admirar la recreación exacta de la ciudad de Venecia, con sus calles, canales, la Plaza de San Marcos... y dimos una vuelta por su enorme casino.
Salimos perplejos del Hotel The Venetian, era impresionante, sin duda el mejor de Las Vegas, y nos dirigimos al sur por el Strip. Había muchísima gente por la calle, ya había anochecido y la sensación ahora era ya de estar en la famosa avenida iluminada de la ciudad del pecado, miles de carteles, coches, tiendas, casinos, figurantes callejeros...
Íbamos atravesando hoteles y casinos famosos, como el Harrah's, el Flamingos, el Bally's, y llegamos después de un rato andando al hotel París Las Vegas, caracterizado sin duda por la enorme réplica de la Torre Eiffel que hay en su exterior.
Decidimos entrar y descubrimos que por dentro simulaba a la perfección las calles de París, era precioso, también visitamos su gran casino y centro comercial.
Estábamos ya bastante cansados y hambrientos después de 2 horas paseando por Las Vegas Boulevard, pero teníamos enfrente el Hotel Bellagio y no podíamos irnos sin verlo, sin duda el hotel más famoso de todos, protagonista principal en la película Ocean's Eleven.
Paseamos por su planta baja, su gran casino y descubrimos que era un hotel muy lujoso pero no nos llamó la atención tanto como otros.
Era ya bastante tarde y al día siguiente nos esperaba una ruta bastante larga en coche, así que, aunque teníamos ganas de entrar en el Caesars Palace, lo omitimos, paramos a comer en un McDonalds junto al hotel The Venetian y en seguida nos subimos a descansar a la habitación.





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