HORA LLEGADA: 20.30h Hotel Millennium Biltmore (Los Ángeles)
VISITAS: Route 66.
Distancia Recorrida en Coche: 813km (505mi)
La siguiente etapa de nuestro viaje iba a suponer un cambio a nivel psicológico y un punto de inflexión en nuestra aventura por el oeste americano. Empezábamos a ser conscientes de que el viaje estaba llegando a su fin, y nos encontrábamos en la última jornada de travesía con el coche, ya que llegábamos a Los Ángeles, nuestro último destino antes del regreso a casa.
Aparte, afrontábamos una larguísima jornada de carretera, con más de 500 millas por delante, aunque el ánimo seguíamos teniéndolo por las nubes pensando sólo en los sitios que nos faltaban por visitar.
Nos levantamos temprano para aprovechar bien el día, nos tomamos un café en la habitación, recogimos las maletas e hicimos el check-out en recepción.
Antes de partir, nos acercamos al mirador junto al Hotel El Tovar y disfrutamos de las últimas vistas del impresionante Grand Canyon, sin duda merecía la pena despedirse de esta maravilla de la naturaleza.
Sobre las 9 de la mañana partimos de Grand Canyon Village, al sur por la AZ-64, y recorrimos 60 millas hasta la bonita localidad de Williams, considerada la puerta del Gran Cañón.
Aquí, paramos a desayunar en una cafetería super típica de las películas americanas, un desayuno bastante contundente y en un ambiente muy agradable. Al acabar, estuvimos viendo un rato las calles de este pueblo tan peculiar y con tantas referencias al oeste americano y a la histórica Ruta 66.
En Williams iniciamos la travesía por esta carretera tan famosa, que se conserva a tramos y llega hasta Los Ángeles.
Recorrimos un total de 90 millas a través de la Ruta 66, en un tramo alternativo de la I-40 desde Seligman a Kingman. Durante la travesía, pasamos por el pintoresco pueblo de Peach Springs, aunque no nos detuvimos.
Más adelante hicimos una parada en la gasolinera abandonada de Hackberry General Store, hoy convertida en un museo y una tienda dedicados a la Historic Route 66, un lugar único, que te transporta a cientos de películas de Hollywood donde el protagonista paraba en la típica vía de servicio en mitad de la nada.
Estuvimos un rato disfrutando de este sitio tan curioso, haciéndonos algunas fotos, compramos unos souvenirs y seguimos nuestro camino, eran ya las 13.30h de la tarde.
Justo enfrente de esta bonita cafetería, se encontraba un museo y una tienda dedicados a la Ruta 66, entramos a dar una vuelta, compramos unos regalos, nos hicimos unas fotos únicas para el recuerdo de esta zona tan característica del oeste americano, y partimos de nuevo.
Aunque eran ya las 2.30 de la tarde, no teníamos mucha hambre aún debido al gran desayuno que nos tomamos en Williams, así que decidimos quitarnos otro tramo más de camino.
A pesar de esta larga jornada, con muchas millas por delante, íbamos descubriendo muchas cosas curiosas que nos hacían el viaje más ameno.


En seguida, empezamos a atravesar el imponente desierto de Mohave, el más extenso del oeste americano, a nuestros lados sólo veíamos montañas desérticas y grandes extensiones de arenisca y matorrales secos, el termómetro del coche llegó a marcar 110ºF (43ºC).
Después de un buen rato atravesando el desierto llegamos a asustarnos bastante, llevábamos más de 100 millas sin ver ni una vía de servicio, el coche se estaba quedando sin gasolina y estábamos en mitad del desierto a más de 40 grados.
Pero sobre las 16.30h, y después de 2 horas de camino, por fin vimos una vía de servicio, paramos, repostamos y aprovechamos para comernos unas hamburguesas, hacía muchísimo calor en el exterior.
Visitamos su calle principal donde se encontraban las tiendas, el bar, el restaurante, la oficina de correos, el ayuntamiento..., sin duda un lugar que nos gustó mucho, enmarcado también dentro de los múltiples encantos que pudimos descubrir en esta jornada a través de la Ruta 66.
Eran casi las 6 de la tarde, y todavía nos quedaban 100 millas hasta nuestro destino, así que no tardamos en ponernos en marcha, nos dirigimos hacia el sur en Barstow por la Interstate I-15.

El atardecer estaba cayendo sobre nosotros cuando comenzamos a circular por grandes autovías de múltiples carriles para cada lado, estábamos llegando a nuestro destino, la ciudad más grande de la costa oeste de Estados Unidos, el referente del cine a nivel mundial.
A lo lejos, los grandes rascacielos estaban esperándonos, la emoción volvió a nosotros, el último gran destino de nuestro viaje, estábamos entrando en la espectacular ciudad de Los Ángeles.
Nos llevamos una gran decepción con la habitación, por su baja calidad, por el ruido que entraba por la ventana, y por no disponer de wifi gratuito, sin duda, la peor habitación del todo el viaje, aunque el hotel en sí parecía bastante grande y lujoso.
Tras alojarnos, salimos a dar una vuelta por el barrio para buscar tiendas, cafeterías y un parking barato para el coche. Cenamos algo en una bonita terraza que había frente al hotel y muy cansados después de la larga jornada que llevábamos, nos fuimos a descansar, el día siguiente nos esperaba algo muy diferente.




No hay comentarios:
Publicar un comentario