HORA LLEGADA: 21.00h Hotel Kayenta Inn (Monument Valley)
VISITAS: Horseshoe Bend, Antelope Canyon y Monument Valley.
Distancia Recorrida en Coche: 536km (333mi)
Una larga etapa nos esperaba por delante en la décima jornada del viaje, atravesando nuevamente la frontera de varios estados. Esta vez, la mayor parte del camino la haríamos a través de la gran extensión desértica de Arizona.
Sobre las 8 de la mañana nos pusimos en pie y fuimos a desayunar a la cafetería del hotel, ¡hoy sí teníamos buffet libre gratuito!, comimos bien, recogimos las maletas e hicimos el check-out en recepción, hacía bastante frío en esta zona de Utah donde nos encontrábamos.
Eran ya las 9.00h y partimos por la carretera UT-12 en dirección contraria a la tarde anterior, en seguida giramos al sur por la US-89, pasamos por el cruce de la carretera que nos trajo de Zion, y seguimos más al sur hasta llegar a la población de Kanab.
En Kanab giramos el este y continuamos sin parar por la US-89 durante 70 millas por terrenos bastante desérticos.
Nos encontrábamos en una zona donde dicen que comienza el gran Cañón del Colorado, donde el Río Colorado empieza a hundirse en la tierra formando enormes cañones, uno de esos cañones era nuestra primera visita del día, a escasas 5 millas de la localidad de Page, al sur por la US-89.
Llegamos a Horseshoe Bend, un meandro que hace el río Colorado, dejando un espectacular cañón con forma de herradura, precioso y muy peligroso, ya que para poder verlo tienes que acercarte demasiado al precipicio y corríamos el riesgo de caernos al vacío.
Tuvimos que dejar el coche junto a la carretera y hacer una caminata de 20min para llegar al borde del cañón, había mucha gente, hacía bastante calor, pero las vistas que obtuvimos merecieron totalmente la pena. Uno de los lugares más bonitos y espectaculares que vimos durante el viaje.
Volvimos para atrás a través de un camino desértico, cogimos el coche y partimos hacia Page. Antes, repostamos y compramos bebida para la nevera.
Llegaba otro momento bastante esperado, la visita guiada por el Antelope Canyon, eran las 11.30h y teníamos hecha una reserva para las 12, así que fuimos a la oficina de Overland Canyon Tours e hicimos las gestiones previas para la visita.
Tras media hora de espera, nos subimos a un 4x4 conducido por una guía navaja, los indios navajos son los que regentan esta zona, y nos condujo hasta el impresionante Antelope Canyon, solo se puede visitar este lugar con guía debido al peligro de inundaciones instantáneas que existe.
Para llegar, nos dirigimos al este por la AZ-98 unas pocas millas, salimos por un camino a la derecha, y nos metimos por lo que parecía el cauce de un río seco que se inunda cada vez que llovía mucho, tras unos minutos haciendo rally por la arena de este cauce, llegamos a la entrada del cañón.
Antelope Canyon es un cañón de ranura muy estrecho, de hasta 40 metros de altura, que se ha ido horadando y erosionando a lo largo de los años debido a fuertes corrientes de agua, dejando la piedra con formas muy bonitas y espectaculares.
El tour consistía en cruzar el cañón de un lado a otro, con diversas paradas para explicaciones de la guía, consejos para hacer buenas fotografías dentro, y de 2h de duración.
La verdad que salimos encantados de la visita, el cañón por dentro era como sacado de un cuento, con formas extrañas esculpidas en la piedra por motivo de la erosión, hicimos unas fotos de postal en un lugar increíble.
Finalizada la visita, nos montamos de nuevo en el 4x4, cruzamos todo el cauce del río seco, y regresamos al punto de partida, en la oficina de Overland Canyon Tours.
Pasadas las 3 de la tarde estábamos de nuevo en camino, nos dirigimos hacia el sureste por la AZ-98, en dirección al cinematográfico desierto de Monument Valley, nuestra última visita del día.

Tras recorrer unas 70 millas a través del desierto de Arizona, giramos al este y nos incorporamos a la carretera US-160, por la cual, en una media hora, llegamos sin parar a la localidad de Kayenta.

Esta población se encuentra aún en el estado de Arizona, pero al estar a las puertas de Monument Valley, que está en el estado de Utah, y regentado por indios navajos, tiene el horario continental de Utah y tuvimos que adelantar el reloj una hora.
En seguida empezamos a ver a lo lejos estos "monumentos" o monolitos de piedra arenisca tan característicos de las películas del oeste y que forman parte de este parque regentado pos los indios navajos.
Justo en la frontera de Utah con Arizona, salía la carretera a la derecha que da acceso al parque, tuvimos que pagar 20 dólares al no pertenecer a la red de parques nacionales de EEUU. Dejamos el coche junto al complejo The View y nos acercamos al mirador para disfrutar de las maravillosas vistas que te ofrece este valle de Monument Valley.
¡Parecía que estábamos en una película de John Wayne!
Era increíble poder estar en ese lugar, tan fotografiado y tan usado en cientos de películas de Hollywood, una belleza natural que no podíamos dejar de mirar.
Intentamos bajar con el coche por el camino que recorre el parque, pero tras unos pocos metros nos dimos cuenta que era muy peligroso y solo era apto para coches 4x4, así que recapacitamos a tiempo y dimos la vuelta. Nos conformamos con ver el valle desde el mirador.
Después de esta experiencia única, salimos del parque, y giramos por la US-163 en dirección a Mexican Hat, para llegar al famoso lugar donde Forrest Gump deja de correr en la película de Tom Hanks, el Forrest Point.
Nos estuvimos haciendo unas fotos junto a otros turistas que estaban por la zona, con el peligro que corríamos teniendo en cuenta que estábamos en mitad de una carretera con coches pasando constantemente.
Nos dirigimos al Hotel Kayenta Inn, en las afueras del pueblo, justo en el cruce con la carretera US-160, hicimos el check-in en recepción y nos llevamos la gran sorpresa del viaje, ¡nos querían cobrar la habitación otra vez los indios del hotel!, estuvimos explicándole que ya estaba todo pagado, y parecía que nos entendieron, la sorpresa llegó en España cuando vimos que nos lo habían cargado.
Después de alojarnos, salimos a dar una vuelta por la zona, no había mucho ya que estaba en mitad del desierto, pero teníamos unas vías de servicio en el cruce y aprovechamos para comprar algo de comer y bebidas, probamos por fín la famosa crema de cacahuete, aunque no nos gustó mucho.

En seguida cenamos y nos quedamos dormidos, había sido una jornada larga y dura, y nos esperaba algo muy especial el día siguiente.







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