Un viaje de cine por California, Nevada, Utah y Arizona, a través de ciudades, montañas, valles y desiertos.

Día 03: San Francisco

HORA SALIDA: 09.00h Hotel Confort Inn By The Bay (San Francisco)
HORA LLEGADA: 21.30h Hotel Confort Inn By The Bay (San Francisco)
VISITAS: Chinatown, Financial District, Little Italy y Telegraph Hill.

Distancia Recorrida a Pie: 13km (8mi)


Tras el cansancio y la emoción acumulados del día anterior, descansamos bastante bien la segunda noche en San Francisco, era un sueño lo que estábamos viviendo.

Eran las 7:30h y nos empezamos a levantar tranquilamente, este segundo día por la ciudad de la bahía íbamos a ver la zona centro y financiera y nos esperaba una jornada intensa de caminata, así que bajamos a desayunar y aprovechamos bien el buffet libre del hotel para coger fuerzas.

Al igual que el día anterior hacía frío y mucha niebla cuando salimos del hotel, nos dirigimos andando hacia el sur, hasta la zona de Union Square, la zona más comercial y financiera de San Francisco. Por el camino paramos en Grace Cathedral, la iglesia más grande de la ciudad, y que llama la atención por estar rodeada de edificios y ambiente moderno y urbanista.
Seguimos nuestro camino e íbamos viendo cosas muy típicas de Estados Unidos como el coche de policía, el camión de bomberos o la furgoneta de Fedex.

Después de un rato andando llegamos a la confluencia de las calles Market St y Powell St, allí nos compramos la Muni Pass, un pase de transporte diario que nos costó 17$ y que nos permitía montar ilimitadamente en los tranvías o Cable Car y en los autobuses urbanos. Allí al lado se encontraba otro de los cambios de sentido del Cable Car, de la línea Powell-Mason.
Eran ya las 11 de la mañana, llevábamos un buen rato andando, y aún así decidimos seguir nuestra caminata hasta el AT&T Park, el estadio de béisbol de la ciudad, y que se encontraba a unos 45 minutos desde nuestra posición. De esa forma, y aprovechando que aún las fuerzas eran suficientes, íbamos descubriendo San Francisco de la mejor manera.

Lo primero que vimos por fuera fue el SFMOMA, museo de Arte Moderno de San Francisco, A continuación atravesamos una avenida algo alejada y que empezó a darnos un poco de miedo debido al ambiente que se movía por la zona, y por fin llegamos a nuestro destino. Antes, vimos un McDonald's al lado y decidimos parar a bebernos un café, y de paso, comernos una hamburguesa.

Ya en el AT&T Park nos hicimos unas fotos y fuimos a buscar la entrada y la zona de información.

La idea era entrar a ver el estadio por dentro, pero cuando fuimos a informarnos de los horarios para hacer el tour acababa de empezar uno y teníamos que esperar más de una hora para el siguiente, así que decidimos ver la tienda oficial, rodear el estadio por fuera para llevarnos unas fotos e irnos para aprovechar mejor el tiempo.

El tiempo seguía algo fresco, y aunque llevábamos ya unas horas andando desde que salimos del hotel, seguimos nuestro camino a pie a través del paseo de la bahía en dirección norte, nuestro destino ahora era el edificio del Ferry. Antes bordeamos el estadio de béisbol por la zona del paseo e hicimos las últimas fotos.
A través del paseo The Embarcadero empezamos a ver a lo lejos una de las imágenes típicas de San Francisco, una foto de postal que impresiona nada más mirarla, teníamos al fondo el puente colgante de la bahía, el Bay Bridge, el más grande de la ciudad, que se confunde habitualmente con el famoso Golden Gate, pero que se distingue por ser gris  y mucho más largo, y que conecta San Francisco con Oakland a través de la bahía.


Estábamos andando hacia el puente pero parecía que nunca íbamos a llegar, y el cansancio ya estaba invadiéndonos, así que aprovechando que compramos la Muni Pass, decidimos coger el metro hasta la parada más cercana al edificio del Ferry.

Era ya mediodia cuando llegamos al Ferry Building, un bonito edificio junto a la bahía, y con el Bay Bridge y las islas Treasure y Yerbabuena al fondo, está lleno de tiendas en su interior y de puestos de mercadillo junto a la entrada principal, donde se vende frutas y verduras, comida recién hecha para llevar... Fuimos a su parte trasera, y descansamos en el muelle en una terraza con unas vistas inmejorables.

Cuando cogimos un poco de fuerzas nos dirigimos a la parada del tranvía de la línea California, y nos montamos por primera vez en el Cable Car, que nos llevó hasta el barrio de Chinatown, junto al distrito financiero. Fue una experiencia también impresionante, estábamos montados en el famoso tranvía de San Francisco.




Tras la experiencia en el tranvía nos encontramos en el famoso barrio de Chinatown, una de las colonias chinas más importantes de Estados Unidos, y lo primero que hicimos fue visitar la Puerta del Dragón, en el extremo sur de Grand Ave. Estuvimos paseando un rato por la avenida principal, toda llena de tiendas y restaurantes chinos.



Nos hicimos unas fotos y rápidamente nos dirigimos hacia el edificio más llamativo de la silueta de la ciudad, el Transamerica Pyramid, un edificio de oficinas cerrado al turista y con forma de pirámide.


Vimos la zona de una forma muy rápida ya que era muy tarde y teníamos bastante hambre, así que después de esto nos adentramos de nuevo en Chinatown y descubrimos un pequeño y cutrecillo restaurante vietnamita, dónde no comimos muy mal y descubrimos comida algo rara.


Sobre las 15.30h terminamos de comer y nos dirigimos hacia el norte por Grand Ave y Columbus Ave, la tarde se había quedado bastante agradable y apetecía pasear un rato. Primero paramos en el barrio italiano de Little Italy y nos tomamos un café, el mejor que tomamos en todo el viaje, un auténtico expresso muy parecido al que tomamos en España.
Nos pusimos rumbo hacia una de las colinas más famosas y visibles de la ciudad de San Francisco, Telegraph Hill, donde se encuentra la Coit Tower, una torre vigía visible desde cualquier punto de la ciudad. Accedimos a ella tras subir cientos de escalones a través de la falda de la colina, a través de un parque desde el que íbamos viendo la ciudad a lo lejos cada vez mejor.
Una vez arriba, compramos la entrada para subir a la torre y tuvimos que hacer una cola previa de más de una hora, pero mereció la pena la espera cuando al ascensor nos subió a la parte más alta de la torre y pudimos ver toda la ciudad perfectamente en un ángulo de 360º.




Desde el mirador de la torre podíamos ver al sur el distrito financiero, al este, el puente de la bahía y la ciudad de Oakland, al norte podíamos ver la isla de Alcatraz, y al oeste, algunas de las grandes calles en cuesta y el Golden Gate Park.


Después del espectáculo visual que acabábamos de disfrutar, faltaba otro plato fuerte del día, íbamos a realizar la ruta completa en tranvía de la línea Powell-Hyde, la más famosa de San Francisco. Así que, nos dirigimos en autobús al cambio de dirección en Hyde St, junto a Aquatic Park en la zona de la bahía norte.

Una vez allí, y mientras esperamos durante por lo menos una hora y media de cola, disfrutamos con los operarios del Cable Car como daban la vuelta a los tranvías a través de una plataforma circular en el suelo.
El trayecto en tranvía duró aproximadamente media hora, cruzando prácticamente la ciudad de norte a sur hasta Market St. Al principio del viaje, subiendo Hyde St, vimos una de las postales más típicas de San Francisco con la isla de Alcatraz al fondo en la bahía.


Nos bajamos en Union Square y aprovechamos para hacer unas compras por la zona antes de coger el mismo tranvía en dirección contraria para que nos llevara al hotel.


Nos bajamos en Lombard St. y caminamos hasta el hotel, antes buscamos algún sitio para subirnos algo de comida a la habitación, encontramos una pequeña tienda.

Con la comida y unas cervezas, subimos al hotel, nos duchamos, cenamos, y a las 11 de la noche ya estábamos dormidos.






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